LA EDAD MODERNA: LA CONTRARREFORMA CATÓLICA

La rápida propagación de la Reforma protestante por Europa convenció a la Iglesia católica de la necesidad de tomar acciones contra los protestantes de 2 formas: persiguiéndolos y reformando la propia Iglesia
LA PERSECUCIÓN DEL PROTESTANTISMO
Para perseguir a los protestantes, el Papa restableció el Tribunal del Santo Oficio o Inquisición, sobre todo en Italia y España (donde ya se había creado en 1478 para perseguir a herejes y judeoconversos). Este tribunal eclesiástico era el encargado de perseguir y castigar a los herejes (contrarios a la doctrina de la religión católica).

 

 

 

      
 
             
  

Cualquier persona sospechosa de herejía eran sometidos a un juicio llamado auto de fe. En esta ceremonia los condenados debían abjurar (renunciar) públicamente de sus creencias y entonces podían retornar al seno de la iglesia. Los que no lo hacían eran condenados, en algunos casos, a morir en la hoguera y en otros a prisión.
Previamente, para que confesaran sus prácticas y creencias heréticas, algunos eran sometidos a crueles torturas.

Se creó también un índice o lista de libros prohibidos por su contenido contrario a la doctrina católica, cuya lectura estaba prohibida a los creyentes y su publicación era delito.


MUSEO DE LA TORTURA DE SAN GIMIGNANO

MUSEO DE LA INQUISICIÓN DE LIMA

RECREACIONES INSTRUMENTOS TORTURA INQUISICIÓN

EL CONCILIO DE TRENTO

Pero como la lucha  y persecución de los protestantes no daba los resultados esperados y, conscientes de la necesidad de reformas en el interior de la Iglesia católica, la jerarquía eclesiástica impulsó en el un movimiento de renovación llamado Contrarreforma.
Sus objetivos eran corregir los propios errores pero también defender y reforzar los dogmas de la fe católica.
El Papa convocó el Concilio de Trento entre 1545 y 1563. A él asistieron las principales autoridades eclesiásticas y algunos monarcas, entre ellos el emperador de Alemania y rey de España Carlos V (en lucha contra los protestantes). Los protestantes no asistieron a las reuniones.
 

Se adoptaron una serie de medidas para reforzar los dogmas de la fe católica y reformar la Iglesia:
  • El Concilio proclamó que la fe era importante, pero que la salvación debía conseguirse mediante las buenas obras.
  • Se reafirmó el valor de los 7 sacramentos, el caracter sagrado de la misa y el culto a la Virgen y a los Santos.
  • Se reconoce la autoridad del Papa.
  • Se establece la Vulgata, o Biblia en latín, como única válida para interpretar las Sagradas Escrituras
  • Se prohibe la venta de indulgencias
  • Se crean seminarios para formar al clero
  • Se publica un Catecismo que recopila las creencias fundamentales de la Iglesia para enseñar a los niños.
  • Se obligó a los obispos a residir en su diócesis y a los curas en sus parroquias y se obligó al clero a guardar el celibato.
    
   

 

LA DIFUSIÓN DE LA CONTRARREFORMA
Para difundir el nuevo espíritu religioso, a mediados del siglo XVI se inició la reforma de muchas órdenes religiosas.
También se crearon nuevas órdenes como la Compañía de Jesús o de los Jesuitas, fundada por San Ignacio de Loyola en 1537. Esta orden religiosa tenía una rígida disciplina y dependía directamente del Papa. Se convirtió en el mayor instrumento de expansión del espíritu de la Contrarreforma gracias a una importante tarea educativa en las misiones en muchos países, especialmente en América.
 

Consecuencias de la Contrarreforma católica:
  • Europa se dividió en dos bloques religiosos, los protestantes y los católicos, enfrentados entre sí por guerras de religión.
  • La intolerancia se generalizó en toda Europa, se perseguía a los protestantes en los países católicos y en los países protestantes se perseguían a los católicos. Se prohibieron libros que contradijeran el dogma religioso.
  • En España, la Inquisición persiguió duramente a cualquiera que se alejase del dogma católico.
  • Por otro lado, se mejoró la preparación del clero y se acabó con la venta de cargos.
  • Surge el arte barroco como reacción a la simplificación de los luteranos y su rechazo por las imágenes. Las iglesias se llenan de pinturas y esculturas de Cristos, Vírgenes y Santos para provocar la devoción de los fieles. Con el tiempo saldrán a la calle dando lugar a nuestra Semana Santa.